martes, 27 de enero de 2009

El modo gay de ver la vida

Me había prometido a mí mismo no escribir de nuevo comentarios políticos y ceñirme más al racionalismo y la filosofía, pero la verdad es que no me puedo aguantar, a la vista del contenido de muchos blogs y de algunos comentarios en este mismo. Me refiero a la idea, muy extendida en ciertos medios de comunicación y en las ideas políticas de mucha gente, de que existe un 'lobby gay', un grupo de presión formado por gays y lesbianas que al parecer han 'secuestrado' la libertad de expresión y al gobierno para imponer a la sociedad el matrimonio gay, y más aún, una extraña ideología que ellos llaman 'homosexualismo'.
Lo cierto es que sorprende que determinadas ideas tengan tanta repercusión, sobre todo cuando lo que ha sucedido es justamente lo contrario. El hecho de haber alcanzado la equiparación legal en derechos ha tenido como consecuencia (esperable) la desactivación de la mayor parte de colectivos gays y la sensación, muy extendida incluso entre los propios gays y lesbianas, de que ya no hay nada por lo que pelear. Los colectivos gays en general se han amarrado a la teta subvencionadora de la administración, enfocándose más hacia la prestación de servicios (sobre todo de prevención de las ETS) y dejando bastante de lado la actividad reivindicativa, ya que lo que la administración financia son proyectos de tipo social, educativo y/o sanitario. Al final lo que sucede es que los gays estábamos mucho mejor organizados hace 10 o 15 años que ahora.
Así que, si los colectivos gays no son el problema (para la gente que piensa que sí hay un lobby gay), ¿qué es lo que les preocupa tanto?
Yo creo que el problema es que, como consecuencia directa de la aprobación del matrimonio gay y el plus de normalidad que ello aporta a muchas parejas, la presencia pública de gays y lesbianas ha dejado ya de ser noticia para convertirse en algo cotidiano. Ahora se nos ve más, y eso parece que provoca sarpullidos en más de uno. El hecho de que millones de personas, gays y no gays, tomen la calle cada 28 de Junio en Madrid les parece algo propio de un carnaval y  una manifestación de exhibicionismo, con el viejo argumento de siempre: a nadie le importa con quién tenga uno sexo.
En realidad eso siempre ha sido así. Los gays mediáticos no han salido de debajo de una piedra, en realidad siempre estuvieron ahí y ahora se han ido atreviendo a, simplemente, mostrarse tal cual son. 
No voy a entrar en guerras de cifras (aunque me parece sorprendente que NADIE haya hecho un estudio serio en este país para saber cuántos gays y lesbianas hay), pero si asumimos un porcentaje del 8-10% de la población (cifras MUY conservadoras), y analizamos cuántos personajes públicos han salido del armario, la cifra que resulta es ridícula. Hay que decir (para desesperación de los partidarios de la teoría del lobby gay) que la gran mayoría de los gays, y no digamos ya de las lesbianas, están dentro del armario, tanto en los medios de comunicación como en general. ¿Cuántos futbolistas han salido del armario? Ninguno. ¿Políticos? Pocos y de cuarta fila o ámbito local. ¿Actores? Ni la décima parte de los que lo son...y así podría seguir una lista interminable. 
Los gays estamos en todas partes, porque formamos parte de la realidad social, en este y en todos los países. Y, de verdad, lo único que se busca o se pretende es que nos dejen vivir en paz nuestra vida como cualquier otra persona.
Decir que hay un modo gay de ver la vida es como decir que hay un modo de ver la vida propio de los calvos. Lo único que los gays tenemos en común es nuestra preferencia por personas del mismo sexo. Nada más. En todo lo demás, somos tan diferentes en todos los sentidos como el resto de la sociedad. También ideológicamente. Conozco muchos gays votantes del PP y de ideología conservadora. Conozco a curas y a personas tremendamente religiosas. 
El problema no es que haya un modo de vida gay, que no lo hay, sino la idea de que ser homosexual es una cuestión eso, sexual. Que somos gays porque nos mola follar con otros tíos. Que lo hacemos por vicio, porque somos hedonistas megafashion a los que les gusta ver el lado salvaje de la vida. No negaré que hay un grupo muy visible de gays que son así, pero en relidad som muchos más los heteros que son así, y nadie les considera un lobby. Por supuesto a esos hetero megafashion les parece superguayquetecagas todo lo nuevo, y lo nuevo era tener un amigo gay y que te invitara a su boda. Lo digo por experiencia personal, en mi boda tuve esa sensación con más de uno. 
Entonces, ¿para qué casarnos? Si lo que queremos es follar con otros tíos, eso lo hemos hecho siempre, y sin nungún problema en los últimos 30 años. ¿No será que queremos a nuestras parejas para algo más que follar? ¿No será que QUEREMOS a nuestras parejas? ¿No será que, simplemente, queremos comportarnos como cualquier otra pareja sin que pase nada o te miren de forma rara?
Yo no sé si los heteros sólo quieren a sus parejas para follar y/o tener hijos (táchese lo que no proceda), pero yo, por lo menos, no. Yo quiero a mi pareja para todo, para compartir mi vida con él, como se supone que lo hace cualquier otra pareja. Todos tenemos vida pública y vida privada. Por supuesto que en el ámbito privado cada uno hace lo que quiere y no le importa a nadie, !faltaría más!, pero tambíen hay un ámbito público, de relacionarse con otras personas, la familia, los amigos, los compañeros de trabajo... y parece que a algunos le molesta que yo quiera que mi pareja forme parte de esos ámbitos. Imagino que esas personas, si son coherentes con lo que piensan, no presentarán a sus esposas a sus amigos, ni le dirán a su familia que se casan, total a nadie le importa con quién follen y quién sea el padre/madre de sus hijos, ¿no?
Además es que no me lo creo. No me creo que haya personas que piensen que la finalidad del sexo sea la reproducción y punto. Por mucho que lo digan, si hasta los curas son incapaces de refrenar sus impulsos sexuales, si en los conventos de monjas en los que se hacen excavaciones se encuentran muchas veces pequeños esqueletos de fetos enterrados, si ni su propia jerarquía se lo cree, me gustaría saber por qué se sigue transmitiendo ese mensaje inamovible, monolítico, acerca del sexo, cuando luego por detrás cada uno hace lo que quiere.
A lo mejor es eso. A lo mejor lo que les jode es que gente como los gays, que siempre hemos tenido que disimular como parece que hacen ellos, hayamos conseguido la posibilidad de no tener que disimular nada, y encima tener el apoyo del gobierno, mientras que a ellos les sigue asfixiando su ideología. Pobre ideología es esa que no te deja ser como eres.

sábado, 3 de enero de 2009

Con la iglesia hemos topado...

Hace pocos días, en lo que amenaza con convertirse en un evento anual de exaltación católica, hemos asistido al esperpento de la jornada/misa/manifestación que la iglesia católica organiza "en defensa de las familias" y los valores cristianos, al menos tal y como ellos entienden el cristianismo. En lo que se pretende que sea una demostración de poderío, la jerarquía episcopal española, con Rouco a la cabeza, reúne a miles de personas en Madrid para celebrar una misa al aire libre y de paso obtener unos cuantos minutos de televisión en prime time para difundir su mensaje.
Nada tiene esto de nuevo, todos conocemos de sobra la postura de la iglesia acerca del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo o la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Según la iglesia, elementos que pervierten a la moral y que destruyen a las familias como entidad indisoluble. 
Obviamente, nada hay más contrario a la lógica que la religión. Si partimos del hecho de que el catolicismo se basa en unos textos, los evangelios canónicos, supuestamente escritos bajo la inspiración divina, que narran la historia del supuesto hijo de Dios, que además nació del vientre de una virgen, que siguió siendo virgen tras el parto y que además se quedó embarazada sin conocer varón, nos vemos obligados a desconectar la parte racional y lógica de nuestro cerebro si queremos sumergirnos en su doctrina. 
Desde esta óptica resulta curioso que la iglesia pretenda utilizar argumentos lógicos para defender sus tesis. Muy débiles deben ser los cimientos de la fe de los propios dirigentes cuando necesitan "explicarse". De acuerdo con su propia naturaleza, Dios no necesita de explicaciones, y sus ministros tampoco deberían recurrir a la "ley natural" u otras falacias para justificarse. Si se supone que Dios habla por su boca, o al menos que ellos son los intérpretes autorizados para enunciar la voluntad divina, no es necesario que recurran a justificaciones mundanas para dar más credibilidad a sus argumentos, a no ser que éstos no sean tan "divinos" como nos quieren vender, o que ellos mismos no estén convencidos de lo que dicen. 
¿Y qué hay de poco convincente en los argumentos eclesiásticos en contra de, por ejemplo, el matrimonio gay? ¿Cuál es el problema real que esto supone para la iglesia? Dado que sus previsiones apocalípticas no se han cumplido, que las familias en general siguen gozando de buena salud y que la sociedad tal y como la conocemos no tiene trazas de ir a acabarse en breve (al menos no por las causas que ellos dicen) debe haber otros motivos para que el hecho de que dos hombre o dos mujeres puedan casarse provoque una reacción tan violenta y agresiva. Intentaré analizar algunas de las que yo creo son causas ocultas que subyacen bajo todo esto.
Creo que si  la homosexualidad se ve como algo normal en la sociedad, la iglesia pierde un enemigo. La gente podría ver que hay formas alternativas de vivir que son moralmente tan aceptables como las propugnadas por ellos. Además, no olvidemos que tradicionalmente la homosexualidad masculina (porque, como en otras muchas cosas, para la iglesia en esto parece que las mujeres no existen) ha sido una vía por la que la iglesia ha reclutado sacerdotes. Es una vía fácil y cómoda, que no obliga a casarse con una mujer, que justifica la soltería a perpetuidad y permite llevar una "doble vida" muy discreta. Es decir, la iglesia tiene miedo de perder el monopolio sobre el magisterio moral que ha ostentado durante tantos años. 
Pero, ¿no hace ya mucho que han perdido ese monopolio? ¿Es España un país católico, o un país de tradición católica, que es algo muy diferente? Cuando ni el 20% de la población se considera católico practicante, cuando la mayoría de la gente sólo recurre a ellos para bodas, bautizos, comuniones y entierros,  más como justificación de una reunión social que otra cosa, cuando incluso entre los creyentes se presta más atención a los rituales y las ceremonias que a la filosofía subyacente en la religión católica, está claro que algo va muy mal para ellos. Por mucho que griten y hagan aspavientos, por mucho que se refugien en una postura ultraconservadora, la sociedad ha seguido y seguirá su camino evolutivo sin ellos. Puede que dentro de 50 o 100 años, que es lo que la iglesia suele tardar en reaccionar, veamos cambios, pero quizá sea demasiado tarde para ellos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los "científicos" disidentes

La pseudociencia ataca incluso dentro de la propia comunidad científica. Siempre que se hace un descubrimiento importante, hay alguien dentro de la comunidad científica que, utilizando la vieja falacia lógica del argumento de autoridad (Lo que yo digo es verdad porque soy una autoridad en la materia y sé mucho de esto) saltan a los medios de comunicación afirmando que existe algún tipo de conspiración a escala planetaria por la que los malvados científicos "oficiales" quieren engañarnos a todos.
¿Hay conspiraciones o no? Yo creo que sí, pero muchas menos de las que nos quieren hacer creer que hay. Creo que las películas de espías en las que se nos presenta una CIA todopoderosa que nos controla a todos y que dispone de tecnologías ultrasecretas, o esas otras en las que malvados científicos ocultan sus descubrimientos para controlar el mundo no son más que eso, películas, pero veo que existe una peligrosa tendencia a creerse lo que se afirma en esas pelis. Quizá porque los efectos especiales han alcanzado tal nivel de desarrollo que es fácil creerse lo increíble. Si hay que buscar consipraciones, busquémoslas en lo económico, en el tráfico de drogas, en la corrupción política y la especulación.
Baste como ejemplo la actuación de los todopoderosos Estados Unidos en las dos últimas guerras en las que se metió:  Vietnam e Irak. En ambos casos la presencia de miles de soldados y de lo más avanzado en armamento no ha sido suficiente para ganar esas guerras, hasta el punto de tener que pactar una salida humillante en Vietnam y estar a punto de hacer lo mismo en Irak, incluso después de arrasar ambos países no han logrado hacerse con el control completo de la situación. Y no digamos si hablamos de Bin Laden: la todopoderosa tecnología americana no ha sido capaz de dar con un tío rodeado de un grupo de guerrilleros escondidos en unas montañas que conocen como la palma de su mano. Claro, los conspiranoicos dirán que en realidad Bin Laden es un agente de la CIA y que todo el tema del 11-S es una patraña montada por la CIA para imponer un sistema de control de la sociedad más estricto. Pero se olvidan de que, en ese caso, el sistema no ha funcionado. Además, ¿alguien se cree que los agentes de la CIA no son seres humanos? Si realmente estuvieran detrás del 11-S, ¿cuántos agentes habrían participado en el operativo? ¿cientos? ¿miles? ¿y NINGUNO de ellos estuvo tentado de avisar a sus conocidos o familiares en Nueva York?...
Sin embargo, creo que hay dos ejemplos mucho más sangrantes, y me atrevo a afirmar que potencialmente criminales: La negación del cambio climático (abanderada por nuestro ex-líder supremo Aznar) y la afirmación por parte de algunos científicos de que el VIH no existe, y si existe, no es la causa del sida.
A esta gente las pruebas le dan igual. Que en ambos casos haya un consenso prácticamente unánime en la comunidad científica sólo les sirve para presentarse como "víctimas del sistema", y conseguir aún más notoriedad y, por supuesto, dinero. Escribir libros diciendo que el sida no existe es una lucrativa fuente de ingresos, así como ser invitados a programas de televisión, debates y conferencias....En definitiva, que es una forma de encontrar el éxito y el reconocimiento social que no han sido capaces de encontrar por la vía del trabajo y el esfuerzo.
Tanto el cambio climático como la pandemia del sida han sido reconocidos por la ONU y la comunidad científica como dos hechos potencialmente catastróficos en un futuro no lejano. Ambos tienen su origen en el grado de desarrollo de nuestra sociedad. En el caso del cambio climático, debido al dramático incremento de las emisiones de CO2 procedentes de la actividad industrial, el transporte y la generación de energía, y en el caso del sida debido a la globalización, la facilidad para viajar y la pobreza en la que hemos sumido al continente africano, origen de la enfermedad a principios del siglo XX.
En el caso de los negacionistas del cambio climático su interés está claro: las grandes empresas generadoras de CO2 están muy interesadas en que esas opiniones se difundan para seguir generándolo tranquilamente. El caso del sida es muy diferente y, quizá por mi implicación personal en ello, más indignante. Los apóstoles del negacionismo del VIH sólo buscan su beneficio económico personal, aun a costa del sufrimiento y la muerte de la gente con VIH que, fiándose de sus teorías, decida abandonar los tratamientos.
El VIH es el más conocido, investigado, fotografiado y analizado de todos los virus. Sabemos mucho sobre él, aunque todavía, después de 30 años, no sabemos lo suficiente como para acabar con él. Disponemos de tratamientos que permiten ralentizar el avance de la infección y tenemos fundadas esperanzas de que esos tratamientos serán aún más eficaces en el futuro. Hay cientos de grupos de investigación, financiados por laboratorios farmacéuticos pero también por gobiernos y ONGs, trabajando duramente para encontrar un remedio. Hemos conseguido que la mayoría de gente infectada en el primer mundo (otro día hablaré de África y el comportamiento pseudocriminal de los laboratorios farmacéuticos) no se muera de sida, al menos en los 20 años que hace que existen tratamientos. Las evidencias son abrumadoras, pero hay dos corrientes negacionistas muy activas.
Una de ellas, liderada por el "grupo de Perth" (un grupo de médicos de un hospital australiano), niega la existencia misma del virus. ¿Que los test son capaces de identificarlo? Entonces los test están equivocados. ¿Que hay fotografías? O están trucadas o lo que muestran no es el VIH. ¿Que podemos identificar el ARN vírico en la sangre? Sí, pero ese ARN lo tenemos todos en nuestras células y es inocuo...
La otra corriente sí acepta la existencia del VIH, pero niega que sea la causa del sida.
En ambos casos, según ellos, la causa principal del sida sería el estrés oxidativo que sufren las células por culpa de la ansiedad, el estrés, el consumo de drogas, la mala alimentación o, incluso, los propios tratamientos antirretrovirales.
Sin embargo, todavía no he visto que esos grupos de "investigadores" hayan presentado ni un sólo caso de curación o de ralentización de la enfermedad tomando, por ejemplo, antioxidantes. Los pocos estudios que han presentado son sesgados y basados en teorías obsoletas que ya no están vigentes. No voy a entrar en complejas descripciones de biología molecular (internet está lleno de recursos para los interesados en el tema), pero muchos de los argumentos se desmontan por pura lógica. Vaya un ejemplo de muestra:
El grupo de Perth (formado por médicos sin especialización en inmunología y liderados por una experta en física médica -los que investigan en radioterapia-), afirma que el ARN que identificamos como vírico está en realidad integrado en el ARN celular de un porcentaje de la población. dicho ARN estaría allí procedente de infecciones pasadas de virus inocuos que han acabado integrándose en el ADN celular. Dichos genes serían transcritos en moléculas de ARN sin actividad pero que pueden ser detectadas a través de los test de VIH, dando la impresión de que hay un virus donde no lo hay. 
Es cierto que una buena parte del ADN "basura" que contienen nuestras células podría provenir de infecciones víricas de nuestros antepasados, y así se reconoce en numerosos estudios. Sin embargo, si la vía por la que ese ADN (y su correspondiente copia en ARN) está presente en nuestras células es la herencia...¿cómo explicar la seroconversión? ¿cómo se explica que yo me hiciera una prueba de VIH hace 10 años y diera negativo, me hiciera otra dos años más tarde y volviera a dar negativo, y en la fatídica prueba de hace 5 años sí diera positivo, y sigue dando positivo desde entonces? Si en realidad lo que se detecta son fragmentos de código genético viríco integrados en mi ADN, debería estar ahí desde que nací, cosa que no ha sucedido....
Las teorías disidentes sobre el VIH han dado alas a charlatanes de todo tipo que afirman que el sida se puede curar con dieta y todo tipo de teorías pseudocientíficas. El problema es que la ansiedad que te genera el saber que eres VIH+ puede dar pie a que mucha gente se eche en brazos de esos charlatanes que afirman tener el milagro que nadie tiene. Por no decir nada de gobiernos africanos que, como el caso de Sudáfrica, abrazaron esa teoría por puro interés económico: Si el VIH no existe, ¿por qué íbamos a financiar tratamientos? Que la gente coma sano, tome muchas frutas tropicales y haga ejercicio.
Me pregunto si estos señores "investigadores" se han parado a pensar en las muertes que puede causar la difusión contra toda lógica de sus teorías y su mensaje "redentor". Me pregunto cómo de sucias sentirán sus conciencias. Me pregunto por qué no nos dejan en paz. La infección por VIH supone el desafío vital más importante en las vidas de los que lo sufrimos, y desde luego no estamos para jueguecitos absurdos.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Escépticos sí, no maleducados

He estado haciendo sufrir a mis neuronas en un paseo por las webs ocultistas y conspiranoicas y por sus correspondientes antagonistas, las webs de escépticos que analizan y desmontan los supuestos "misterios paranormales" y otras hierbas. Digo lo de hacer sufrir porque, si las primeras cuestan bastante de digerir a según que horas y se parecen sospechosamente a una colección de fantasías (al menos, en muchos casos), las webs escépticas en general, o por lo  menos la mayoría de las que yo he leído, caen demasiado a menudo en el insulto fácil o el descrédito personal.
Creo que uno puede ser escéptico y no por ello ser maleducado. Las opiniones de la gente, mientras sólo sean eso, opiniones, merecen ser respetadas. Y no digamos las creencias. Que millones de personas en el mundo crean en algo no lo convierte en verdad, ni mucho menos, ni exento de la crítica o el análisis racional, pero el campo de la creencia y de la fe personal merece el mayor de los respetos por aquellos que no compartimos esa fe. 
Siempre he dicho que no tengo fe, pero que ojalá la tuviera. Muchos de los enigmas sin solución la tendrían a través de la fe, pero ¡ay! lo que no se tiene no se tiene, y yo de momento sigo preocupándome más por el mundo real que por el irreal, por lo que es más que por lo que podría ser.
Creo que la gran mayoría de las cosas que se dicen en las webs escépticas suponen explicaciones convincentes y muy terrenales de supuestos fenómenos "extraños". La razón está de su parte... pero esto parece que no es suficiente, porque la tónica general es la descalificación, no sólo del supuesto fenómeno o teoría, sino de los que los difunden e investigan. Los calificativos que más he leído: "gilipolleces", "chorradas", "bobadas", "tonterías"... además de la descalificación personal, cuando no el insulto, de los investigadores más mediáticos, a los que se ridiculiza desde por su corte de pelo hasta por la forma de vestir.
Lo grave es que no se trata de webs cualquiera o de autores cualquiera los que escriben esto, se trata en algunos casos de investigadores o divulgadores científicos muy serios, dirigentes de asociaciones escépticas, etc. Me parece una lástima que se pierdan las formas ya que, sencillamente, no hace ninguna falta. Lo que hace falta es ser lo suficientemente didácticos no para convencer a los creyentes (yo conozco a muchos y por más horas que me he pasado razonando jamás ha habido el menor atisbo de convencimiento en ninguno de ellos), sino para difundir el pensamiento crítico y escéptico entre los no creyentes o los indiferentes, para que las herramientas que nos permiten detectar las falacias y no hacerles caso sean herramientas difundidas y no desprestigiadas.

Es mucho más divertido practicar la ironía (y bastante más elegante) que caer en la descalificación fácil. Creo que se puede hablar de "teorías sin fundamento" o "creencias no apoyadas por la experiencia" en lugar de "chorradas" y "tonterías". El significado final es el mismo, pero la forma en la que se transmite el mensaje es radicalmente diferente.
¿El pensamiento escéptico está desprestigiado? Bueno, no tengo un estudio sociológico o una encuesta que lo demuestre, pero creo que sí. Mucha gente se siente agredida por la crítica, no ya hablando de fenómenos paranormales, sino la crítica en general. Se considera que criticar algo abiertamente es "negativo", cuando la crítica es lo que hace avanzar el pensamiento. Si alguien no se atreviera de vez en cuando a criticar los dogmas y buscar dónde fallan, todo nuestro conocimiento científico y nuestra tecnología no existirían. Reconozco que la frontera entre crítica y descalificación es a veces difusa, pero la crítica que busca exponer argumentos alternativos y razonamientos basados en la lógica no debería molestar a nadie. Sin embargo, hemos sustituido poco a poco ese tipo de crítica por el chascarrillo o el comentario despectivo, este sí bien recibido por lo que tiene de espectáculo. Un ejemplo: en una reunión del comité directivo de una empresa, en la que se está definiendo un plan estratégico, las críticas buscando los puntos débiles de dicha estrategia son recibidas como "negatividad", "falta de dinamismo", "inmovilismo".... pero si te tragas tus opiniones y luego te vas a comer con tus compañeros y pones verde al jefe por llevar un traje horroroso, todo el mundo se toma a bien esas críticas.
El resultado: los programas televisivos de cotilleo cosechan audiencias millonarias y para ver un programa decente sobre ciencia hay que abonarse a un canal digital...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Economía y psicología de masas

"la inteligencia de un colectivo de personas es igual a la inteligencia del más tonto dividida por el número de personas que lo componen" (Terry Pratchett)
Hay una profesión que considero equparable en un 100% a una pseudociencia: la de analista bursátil y/o gurú económico. No deja de ser parádojico que, mientras criticamos a los adivinos que usan bolas de cristal, a los astrólogos, videntes, etc, respetemos las opiniones de 'expertos' que pretenden adivinar lo que va a pasar en la economía o, peor aún, si la bolsa va a subir o no.
La actual crisis económica no la había previsto nadie. Bueno, ahora todo el mundo dice que sí, que la habían previsto, que llevaban tiempo avisando, que se veía venir, pero la verdad es que NADIE, ni el FMI, ni la prensa económica, ni los analistas bursátiles, NADIE había previsto cuándo se iba a iniciar la crisis ni la profundidad que iba a alcanzar. De hecho, hace 4 o 5 meses todavía se podían escuchar y leer opiniones de los expertos diciendo que la crisis duraría "hasta finales de 2009 o menos" y que "lo peor ya ha pasado", y cuando dicen que la bolsa ha tocado fondo, va y se desploma todavía más, cuando nos dicen que la crisis financiera está controlada, empiezan a descalabrarse bancos. El resultado: cuando le preguntan a alguno de los gurús económicos qué es lo que va a pasar, se andan por las ramas o, simplemente, no se atreven a dar una opinión. 
Pero vamos a ver, ¿acaso la economía no es una ciencia? Si podemos predecir el tiempo que hará con varios días de antelación (y eso supone tener en cuenta cientos, si no miles de variables), ¿por qué no podemos predecir con una mínima antelación el comportamiento de la economía? Hay dos palabras que se usan mucho estos días y que creo que son la clave: confianza y pánico.
La economía de mercado en la que vivimos es un juego de confianzas y riesgos. Es lo mismo que decir que es un juego de mentiras y medias verdades. ¿Cómo puedo confiar en una empresa que no conozco para venderle algo y que se endeude conmigo? Porque hay agencias y organismos 'imparciales' que me garantizan que el cliente es de fiar. Pero claro, el cliente puede mentir, o la agencia puede mentir, o el cliente se puede poner de acuerdo con la agencia para mentir los dos y sacar tajada. Todo vale con tal de aumentar la rentabilidad. ¿Y por qué esa obsesión por aumentar la rentabilidad? Porque los sueldos astronómicos de los directivos dependen directamente de dicho aumento. Es decir: si la empresa no gana más que el año pasado, no hay bonus y adiós a las vacaciones en las islas Caimán o al audi Q7 de mis sueños.
Es decir, que tenemos que confiar en que no nos mienten quienes han demostrado que su profesión es mentir. Si su empresa va muy bien, hay que hacer que parezca que todavía va mejor, y si va mal, hay que mentir para que parezca que va bien. Ahora que se ha descubierto el pastel, se tiene que montar una mentira nueva: la "refundación del capitalismo". ¿Refundación? Sólo sería creíble dicha refundación si la primera medida que se toma es poner de patitas en la calle sin un euro de indemnización a los especuladores que están al frente de las empresas que nos han llevado a esto. Esta crisis tiene nombres y apellidos, responsables y culpables del engaño en el que nos han hecho vivir. ¡Cómprate una casa, endéudate, no seas tonto!, nos decían. ¡Compra, que es negocio! ¡Si te va mal la vendes por el doble de lo que costó y te sacas una pasta! ¡Y además, cómprate un coche, los muebles, vete al Caribe con tu churri, gasta, consume, que España va bien! Ahora que los vapores alucinógenos se disipan, nos encontramos con la cruda realidad. Y son los que nos decían esto, los que se han echado en brazos de papá Estado (es decir, de todos nosotros y nuestros impuestos) los que ahora van a hacer acto de penitencia y van a prometer ser buenos chicos a partir de ahora.... ¿A quién quieren engañar?
La otra palabra es el pánico. Predecir el comportamiento de la bolsa se ha demostrado más difícil que predecir el comportamiento individual de cada una de las gallinas de un corral cuando entra en acción un lobo. Y sin embargo, siguen existiendo las empresas especializadas en bolsa. Otro engaño. Creo que si le preguntamos a Rappel (que ha demostrado tener las mismas dotes predictivas que un ladrillo) y a un analista de Bolsa cómo se va a comportar una cesta de valores en los próximos, pongamos 5 días, probablemente Rappel acierte tanto como el analista. Sin embargo hay una apariencia científica en los razonamientos del susodicho analista. Nos habla de los beneficios esperables de las empresas, de sus inversiones, de su posición en el mercado, de las tendencias de la economía... ¿entonces por qué han fallado estrepitosamente?
Muy sencillo. Hay un elemento impredecible, que deja todas esas sólidas previsiones con la misma consistencia que la gelatina de fresa: el pánico. Al final, detras de las inversiones hay inversores, y el comportamiento de los inversores se reduce a "donde va la gente, va Vicente". No hay diferencias entre el comportamiento de los inversores y el comportamiento de un grupo de personas en la calle. Por ejemplo: Si vemos que de repente todo el mundo echa a correr, no nos paramos a pregntar por qué, ya que suponemos que debe haber una buena razón para ello, y nosotros también corremos "por si acaso".... Es jodido que estemos en una crisis "por si acaso" y causada por la mentira reiterada y compulsiva. 

jueves, 23 de octubre de 2008

Ciencia vs espiritualidad: Una falsa dicotomía

A pesar de ser un firme defensor del pensamiento crítico, existe una corriente cada vez más extendida en los círculos escépticos que parece negar la realidad espiritual. El espíritu, lo inmaterial, no existe más que en la mente y la imaginación, y por tanto se equipara a una "superstición" más.
He leído muchos escritos escépticos dedicados a ese tema, a la negación del misticismo y la existencia misma de la trascendencia, y por extensión, de Dios.
No soy creyente (ni en la fe católica ni en ninguna otra), precisamente porque carezco de la fe suficiente para experimentar la "iluminación" de la que hablan los místicos. Pero lo cortés no quita lo valiente, y que no crea en algo no significa que niegue  la existencia de una vertiente espiritual en los seres humanos. 
Siempre me ha precido fascinante la mística desde el punto de vista filosófico. Defiendo la filosofía como fuente de conocimiento más allá de lo puramente tangible, y creo que hay muchos elementos interesantes en la mística de diversas religiones, algunos de ellos elementos asombrosamente modernos.
No soy un estudioso del tema, pero encuentro fascinante la mística asociada con la cábala judía, por ejemplo, especialmente la contenida en el Sepher Yezirah y el Zohar. En pocas palabras, esta corriente del judaísmo, con gran desarrollo en la Edad Media, intepreta los textos bíblicos, especialmente la Torá (los cinco primeros libros del Antiguo Testamento cristiano) en clave simbólica y no literal. Para los estudiosos del Zohar, Dios y el hombre tienen una relación profunda y se influyen el uno al otro. Los místicos cabalistas afirman que el cuerpo de Dios, representado en el árbol de las sefirot, tiene un componente femenino y un componente sexual, además de otros, y que las acciones humanas negativas rompen el equilibrio entre los diferentes componentes del cuerpo divino. Es decir, que Dios se ve afectado por los actos humanos. De ahí surgen conclusiones "religiosas" sobre normas de conducta y búsqueda de la santidad, algo que ya me interesa bastante menos, pero hay ideas muy interesantes. Ahí van algunas:
- El Diluvio Universal, no es un hecho del pasado, sino que está sucediendo en este momento, y si no nos damos cuenta es porque en realidad nos estamos "ahogando". Un bonito simbolismo.
-No fue Dios el que expulsó a Adán y Eva del paraíso, sino que fueron ellos los que expulsaron a Dios al caer en el mal. Es decir, el paraíso terrenal es el mundo en el que vivimos, eso si corrompido por la maldad de los hombres. 
Hay otros muchos temas,  pero creo que requieren demasiado tiempo para explicarlos y yo no he llegado a comprenderlos del todo. Pero me gusta la idea de ese Dios en relación directa con el hombre y afectado o "desequilibrado" por las malas acciones.
Además, esta mística influyó mucho en la filosofía moderna, desde Ramón Llull a Newton o Leibniz, algunos de los padres del pensamiento científico moderno.
Me preocupa el progresivo divorcio entre filosofía y ciencia. En su origen, fueron una misma cosa, y los científicos del siglo XVI y XVII, los "padres" del método científico actual, eran también filósofos. Tenían ambas vertientes, y para ellos la ciencia es la consecuencia natural de la filosofía, sobre todo de la epistemología o filosofía del conocimiento. La búsqueda de la verdad más allá de los dogmas de fe, el interés por explorar los límites del conocimiento, el querer saber qué es lo que podemos conocer con el intelecto, dieron lugar al desarrollo de la metodología científica moderna, y esto parece que ha sido olvidado por muchos científicos. 
Sin ir más lejos, la física de partículas, el conocimiento de la estructura íntima de la materia, es una disciplina "fronteriza" con la filosofía e incluso, por qué no, con la mística. Quizá se  deba a que en las tecnificadas universidades de hoy casi no hay profesores que enseñen filosofía de la ciencia a los alumnos de carreras científicas, algo que debería ser materia troncal en todos estos estudios y que ha sido marginado por no ser un conocimiento aplicado. 
Así nos encontramos con una visión utilitaria de la ciencia, que prima sobre todo las investigaciones aplicadas con resultados rápidos y aplicables inmediatamente y margina a la ciencia básica. A su vez, los científicos que hacen ciencia básica no hacen el esfuerzo didáctico que deberían, no transmiten la fascinación por el conocimiento fundamental como el motor de todo el conocimiento científico aplicado. Los gobiernos ya no invierten en ciencia, sino en I+D+i, olvidando que la una es imposible sin la otra, del mismo modo que un edificio no se sostiene sin cimientos.
Resultado: la ciencia se ve como algo contrapuesto a la espiritualidad, tanto por los defensores a ultranza del conocimiento científico como único posible (como si el conocimiento filosófico no lo fuera), como por los defensores de la espiritualidad mal entendida que ven a la ciencia como un enemigo. Y eso es caldo de cultivo para el engaño, para el misticismo sin fundamento, para la filosofía "new age" que toma sólo lo que le interesa de las religiones y del misticismo en un cóctel poco coherente y sin fundamentos claros. 
Entiendo que a un científico le rechinen los dientes cuando oyen cosas como "el poder curativo de los cristales" o las técnicas de "sanación". Pero en lugar de hacer un esfuerzo por llevar a estas personas a las fuentes del conocimiento, por mostrarles el camino que ha llevado al conocimiento a ser lo que hoy es, la postura de la ciencia es muchas veces despreciativa y ofensiva hacia las personas que profesan esas creencias. Lo cual a su vez redunda en que esas personas se sientan agredidas y se aparten todavía más del conocimiento racional para echarse en brazos de filosofías que, muchas veces, son simplemente charlatanería barata.
Y es que a veces, aún hoy, el sueño de la razón sigue produciendo monstruos.

lunes, 20 de octubre de 2008

Internet, la globalización y la crisis financiera

No voy a escribir sobre las causas de la crisis, hay muchos expertos económicos escribiendo sobre ello y de forma más técnica y acertada de lo que podría hacerlo yo. Sin embargo, quiero llamar la atención sobre el paralelismo, evidente a mi juicio, entre el avance de internet y las tecnologías de la información y la paulatina eliminación o suavización del control y la regulación de la actividad económica, una de las causas fundamentales de la crisis a juicio de los expertos.
Es curioso ver cómo la crisis ha estallado en un periodo de tiempo asombrosamente breve, dada su gravedad (que ahora empezamos a ver, aunque aún no se siente plenamente sobre la economía real, es decir, nuestros bolsillos). En sólo 6 meses lo que eran "indicios de desaceleración" de la economía se ha convertido en la peor crisis económica de los últimos 70 años, y aún no sabemos dónde está el final... Paralelamente, la velocidad del acceso e intercambio electrónico de información se ha multiplicado en los últimos años, actuando como 'gasolina' para la aceleración económica. Parece que no hemos aprendido nada de la burbuja y posterior crisis de las empresas puntocom que vivimos hace unos años, cuando los portales de internet se compraban y vendían por cantidades astronómicas y los gurús de internet pronosticaban que en 2005 todos haríamos la compra diaria por ese medio, que el comercio tradicional y los modelos clásicos de negocio se habían acabado, etc etc...
Internet ha democratizado el acceso a la información, a costa de reducir su calidad y el grado de confianza que genera (hay mucho 'ruido' en internet y a veces es difícil separar el grano de la paja), pero al mismo tiempo ha facilitado que los intercambios económicos se descontrolaran mucho más fácilmente.
Sin embargo, nadie propone actuar sobre ello. Nos preocupamos mucho de que los contenidos de los medios de comunicación sean veraces, pero en internet cualquiera puede decir cualquier cosa (yo mismo lo estoy haciendo) sin que eso tenga consecuencias. Es un terreno abonado para la estafa y el engaño, y los tímidos intentos de control que se han hecho hasta ahora han sido abrumadoramente criticados como "censura" e "intervencionismo" del estado. Pero el uso de internet también debe ser responsable, y debería haber algún tipo de control que ponga coto a los bulos, difamaciones, rumores y falsedades que podemos leer todos los días, muchas veces procedentes de fuentes "solventes". Esto ha tenido y tiene consecuencias sobre la calidad de la información y, como estamos viendo, sobre la economía.
Por otro lado, los gurús atacan de nuevo. Ahora es la web 2.0 , las redes sociales, la 'blogosfera' la que va a salvarnos del caos. ¿Será cierto, o es otra burbuja que acabará desinflándose? ¿Realmente las redes de contacto social en internet sirven para lo que nos dicen que sirven, o se quedarán en otro aspecto lúdico y de entretenimiento más?
Un ejemplo: SecondLife. Hace tan sólo un par de años era el futuro, una comunidad virtual sin reglas en la que todo el que era "alguien" (empresas y particulares)  se apresuró a entrar. Nos decían que todos acabaríamos con un 'alter ego' virtual que viviría una vida paralela. El sueño dorado de muchos: llegar a ser en la realidad virtual lo que no pueden ser en la vida real. Los gurús del asunto se apresuraron a darle la bienvenida y ahora... ¿quién se acuerda de SecondLife?
Por otro lado, internet ha ayudado más bien poco al desarrollo del pensamiento crítico. El acceso masivo a cualquier tipo de información, sin contrastar fuentes muchas veces, ha dado alas a todo tipo de teorías de la conspiración, desde las clásicas acerca de los OVNIs hasta las más modernas sobre el 11-S y la CIA (¿Realmente los de la CIA son tan listos? Hasta ahora lo que han demostrado es más bien lo contrario..)
Otro ejemplo: En muchos foros de ufología, especialmente en Norteamérica y América del Sur se dio mucho crédito a un supuesto mensaje recibido por varios "contactados" por extraterrestres, procedente de una supuesta Federación Galáctica, que decía que el pasado 14 de octubre una nave extraterrestre de enormes dimensiones se dejaría ver durante tres días sobre el hemisferio Sur (aunque el mensaje citaba el nombre de Alabama, que si la geografía no ha cambiado sigue estando en el hemisferio Norte). Por supuesto, no ha sucedido, y espero con avidez el próximo comunicado de la Federación Galáctica para ver qué excusa ponen los extraterrestres para no comparecer a la cita (Profecía: seguro que la crisis financiera tiene algo que ver, ya veréis). Sin embargo, a pesar de este desaire de los OVNIs que iban a venir a salvarnos, los creyentes sencillamente han ignorado el tema y siguen con sus mensajes de luz, amor y paz universal, como si la tal profecía nunca hubiera existido.
En fin, que no es oro todo lo que reluce en internet....