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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Educación para la ciudadanía y diseño inteligente, o cómo colar la religión en las aulas.

Aunque es una polémica ya vieja y manoseada, viendo hoy un reportaje sobre la "teoría del diseño inteligente" me he puesto a pensare Es curioso cómo, con el paso del tiempo, la religión se va radicalizando en el fondo al tiempo que se moderniza en la envoltura. No deja de ser una paradoja que la separación entre la Iglesia y el Estado, hoy un paradigma de la libertad, tuviera su origen en grupos puritanos que buscaban alejarse de la que ellos consideraban corrupta iglesia oficial. Esa idea de "libertad para poder ser radical" cuajó en los países protestantes europeos y está en la raíz que dio origen a los Estados Unidos de América, fundados por sectas puritanas expulsadas de la anglicana Inglaterra por oponerse a la Iglesia creada por Enrique VIII que colocaba al rey como cabeza visible. Lo que en su día fue consagrado en la Primera Enmienda de la Constitución americana y se considera hoy paradigma de la libertad, fue en realidad una forma de defender a grupos radicales minoritarios.

Paradojas aparte, la polémica de los últimos años sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC), es sospechosamente parecida a la polémica de hace unos años (y que aún perdura) sobre la enseñanza del creacionismo (bajo el disfraz de la teoría pseudocientífica del "diseño intelgente") en la clase de ciencias de los colegios norteamericanos.

En el fondo, es el mismo esquema del que hablaba al principio se repite aquí: se reclama libertad para poder cercenar la libertad y colar de rondón, en nombre de la "libertad de conciencia" una serie de preceptos religiosos en las aulas. El "diseño inteligente", sostenido por un puñado de científicos disidentes ávidos de polémica para vender libros, va en contra de la gran mayoría de pruebas científicas que avalan la teoría de la evolución. El problema para los defensores del creacionismo no es que la evolución tenga lagunas, sino que no aceptan que el hombre sea fruto de la evolución, dado que la Biblia afirma que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Partir de un precepto religioso, de una palabra "revelada" cuya comprensión sólo es posible a través de la fe, no puede considerarse científico en modo alguno. Despreciar las pruebas empíricas porque "no cuadran" con la verdad revelada, por muy disfrazado de ciencia que venga, va contra los fundamentos del propio método científico.

Lo mismo sucede con EpC. Si leemos el temario de la asignatura, todavía nos asomobrará más que la enseñanza de preceptos básicos de la constitución y el funcionamiento de las leyes, junto con principios básicos de interacción en sociedad como la solidaridad, la tolerancia y el respeto a los demás, puedan ofender los principios morales de nadie. Pero la religión  no es la portavoz de la moral universal, sino de una moral particular y revelada por Dios.Con pretensiones universales, eso sí.

 EpC se basa, simplemente, en las leyes aprobadas por el Parlamento para enseñar lo que está bien y lo que está mal, dado que esa es la única moral común que puede aplicarse. El problema es que la religión católica no acepta la moralidad de leyes como la del aborto o el matrimonio gay. Son esos dos puntos los que tanto rechazo generan entre los radicales cristianos. La cuestión es que, les guste o no, son preceptos legales, y los niños cuando crezcan tendrán que convivir con esas leyes. Como hay padres que no lo aceptan, no dudan en envolverse en la bandera de la libertad de conciencia para condenar esa asignatura por "invadir el ámbito educativo de las familias". Siguiendo el mismo razonamiento, los mafiosos podrían demandar al Estado por enseñar en las escuelas que robar, asesinar y extorsionar está mal. Es decir, esos padres tan cristianos quieren ser libres para enseñarles a sus hijos que algunas leyes están mal ( de lo que se deduce que no deben cumplirse). Por supuesto, al mismo tiempo defienden que la religión católica siga siendo una asignatura (optativa, pero asignatura) en los planes de estudios en la enseñanza pública. ¿Acaso no es la enseñanza de la religión algo que también pertenece "al ámbito educativo de las familias"?

En ambos casos, creacionismo y EpC, son los motivos religiosos subyacentes los que originan toda la polémica y las demandas judiciales. El puritanismo vuelve por sus fueros: apelan a la libertad, ésa que ellos no practican dentro de sus grupos porque a Dios no se le puede discutir ni interpretar, como un elemento para defender su radicalismo. Eso sí, cuando ellos estaban en el gobierno, no les tembló el pulso para aplastar y prohibir cualquier otra moral que no fuera la suya. Libertad sí, pero no por mi casa.

Como parece que es una batalla que tienen perdida, ahora contraatacan con el tema de la retirada de los crucifijos de las aulas, con el argumento de que "no molestan a nadie". ¿No es molesto y negativo para los niños que sus aulas estén presididas por una figura humana moribunda, ensangrentada y horriblemente torturada clavada a una cruz? A mí, personalmente, era una imagen que siempre me dio miedo de pequeño. Cuando mi marido y nos quedamos a dormir en casa de mi madre ella nos cede su cama de matrimonio, presidida por un crucifijo bastante grande. Aún hoy me parece terrorífico que lo primero que ves al despertarte es una cara ensangrentada, colgando de una cruz colgada de la pared y que mira hacia abajo. Decimos que las imágenes violentas no son buenas para los niños, pero parece que las imágenes religiosas están a salvo de todas las leyes y todos los preceptos que no sean los suyos propios.

martes, 20 de octubre de 2009

La monja conspiranoica

Ya está. Ya se ha descubierto el pastel. Y ha sido, ni más ni menos, que una monja. En estos días corre como la pólvora por internet un vídeo de Teresa Forcades, monja de un monasterio catalán y doctora en medicina. En este vídeo aparece esta señora con su hábito de monja contándonos la conspiración mundial que se ha montado entre las mutlinacionales farmacéuticas, la OMS, la ONU y los gobiernos para que las susodichas multinacionales se forren a cuenta de la gripe A. De paso, la monja deja caer, en medio de un larguísimo discurso, insinuaciones sobre cosas como que la vacuna de la gripe que se va a distribuir es potencialmente mortal, que la pandemia de gripe A no es tal sino que ha sido más o menos "inventada" y, leyendo un poco entre líneas, se desliza el mensaje de que el propio virus de la gripe A puede haber sido "liberado" por los laboratorios  (esto no lo dice abiertamente, pero en varios momentos lo deja entrever) aludiendo a que hay muchas "casualidades" que a ella le parecen muy raras. Por si fuera poco, nos alerta sobre una supuesta campaña masiva de vacunación obligatoria de toda la población.

Como el caldo de cultivo del miedo, gracias a la histeria colectiva y al sensacionalismo de los medios de comunicación entre otras cosas, ya estaba preparado, el vídeo de la monja de marras ha encontrado justo lo que buscaba: publicidad.

Es curioso cómo tenemos un profundo espíritu crítico con todas las afirmaciones que provienen de fuentes "oficiales", pero cuando viene alguien que de forma supuestamente desinteresada hace gravísimas afirmaciones, nos lo creemos a pie juntillas y sin contrastar sus afirmaciones con otros técnicos o expertos en el tema. Como siempre, nos resulta más fácil creer una supuesta conspiración universal de los gobiernos y las compañías farmacéuticas que paradójicamente se ha mantenido oculta a los ojos de los millones de profesionales sanitarios, médicos de los hospitales, trabajadores de las compañías, laboratorios de investigación de universidades... ¡y que ha sido desenmascarada por una monja, basándose en las informaciones de una reportera austríaca!

Cada uno es libre de opinar lo que quiera. No seré yo quien defienda la ética de los ejecutivos de las farmacéuticas, que evidentemente buscan maximizar sus beneficios como cualquier otra compañía. Pero me niego a no decir algo en favor de la ética de los científicos que están detrás del descubrimiento de la nueva cepa del virus y de la necesidad de sistemas de alerta mundial. Fue gracias a la OMS y a su rápida intervención presionando al gobierno chino y a los países del sureste asiático que la epidemia de gripe aviar H5N1 no se convirtió en una pandemia de consecuencias impredecibles. Es gracias a la OMS y a sus sistemas de alerta que brotes de virus tan mortales como el Ébola no se extienden mucho más. Es gracias a los investigadores de los laboratorios de todo el mundo que hemos sido capaces de identificar al nuevo virus de la gripe A en un tiempo récord. Lo que luego hagan los políticos y los ejecutivos de las farmacéuticas a la hora de comercializar esos avances es otra cuestión, pero antes de creernos todo lo que nos digan habría que verificar las fuentes y contrastar las opiniones con las de otros expertos.

Lo de la monja sería meramente anecdótico si no se hubiera convertido en una epidemia por las redes sociales de internet. En los últimos 15 días, justo cuando estaba en casa con la gripe, probablemente A (sí, y estoy vivo) he recibido el susodicho vídeo al menos 20 veces. Mucha gente se lo ha creído a pie juntillas, pero el vídeo tiene cierto tufillo de manipulación interesada. Me explico:

- Creemos lo que dice la monja porque utiliza argumentos científicos que son díficiles de contrastar para un no experto y es doctora en medicina. Además, ella misma dice que hizo la especialidad en Estados Unidos. Todo pensado para reforzar su "autoridad" científica en la materia.

-Creemos lo que dice la monja porque es monja. Da igual que no estemos de acuerdo con la iglesia católica. Las monjas (a diferencia de los curas) tienen un plus de "bondad" en el imaginario colectivo. ¿Cómo nos iba a mentir una monja?.

¿Qué gana la monja con esto? Publicidad. Para ella, a la que seguro habrán invitado a más de un programa de TV, y para su monasterio, que probablemente habrá visto sustancialmente incrementadas las donaciones que recibe. Marketing viral: anunciar un producto hablando de otra cosa que sabemos que va a pasar de boca a oreja. Ah! y de rebote la iglesia se frota las manos al ver reforzada su imagen de guardiana del bienestar de su rebaño.

En fin, que hay razones de sobra para, por lo menos, buscar más fuentes de información antes de decidir si vais a vacunar a vuestros hijos o no. Yo, desde luego, creo que el mejor consejo es el del pediatra o médico de confianza, por encima de lo que diga una avalancha de monjas, querubines y serafines.

viernes, 17 de abril de 2009

Danone y la pseudociencia.

Actimel cuida tus defensas. Eso dicen los anuncios de Danone, retorciendo el concepto de "defensas" para incluir en ella la flora bacteriana. Además, los anuncios de Actimel son deliberadamente ambiguos, al mostrar imágenes de personas resfriadas o con alegias que supuestamente están más protegidas con el famoso Actimel.
Actimel vende que las bacterias Lactobacillus Casei (o L.Casei) con las que está elaborado son de una variedad patentada por ellos a la que llaman "L.Casei Immunitass", evidentemente, para reforzar la idea de que el producto es beneficioso para el sistema inmunológico.
Por si quedaba alguna duda, nos ponen en el último anuncio a una presentadora de informativos que apela a su condición de madre y a los supuestos estudios científicos para demostrarnos que el Actimel ayuda a las defensas.
Empezando por el concepto de "defensas", es evidente que el intestino tiene sus sistemas de defensa. El primero de ellos, a nivel del estómago, son los ácidos estomacales que se encargan de matar a las bacterias que penetran con los alimentos que ingerimos. Incluidas las celebérrimas L.Casei, sean 'immunitass' o no. No hay pruebas de ninguna clase que demuestren que las bacterias llegan vivas al intestino. Los estudios científicos apuntan a un efecto probiótico, similar al de cualquier otro yogur. Es decir, ayudan a que la flora bacteriana del intestino se desarrolle correctamente. 
El problema empieza cuando Danone nos vende que "el 70% de las defensas están en el intestino". Evidentemente la afirmación es en sí misma cierta, si entendemos como "defensas" a todos aquellos mecanismos destinados a impedir la entrada en el organismo de agentes patógenos o nocivos. El problema es la confusión, en este caso deliberada y provocada, entre "defensas" y sistema inmunológico. Ahí es cuando las imágenes empiezan a ser engañosas: gente que se toma un Actimel para no acatarrarse porque en invierno ya se sabe, infografismo en el que el "equipo Actimel" identificado claramente como parte del sistema inmunológico, se dedica a destruir virus y bacterias....
Sencillamente es mentira. Si acaso, el único efecto probado de Actimel sobre el sistema inmunológico es indirecto: una mejor flora intestinal y, por tanto, una correcta absorción de nutrientes, perimte que la salud general del organismo ( y por tanto el sistema inmunológico) funcionen mejor. Pero ni Actimel ni ninguno de los otros productos con L. Casei (por cierto mucho más baratos y con los mismos efectos) tienen efecto alguno sobre la posibilidad o no de coger un catarro. Y, como diría Fraga, esto hay que decirlo.

lunes, 30 de marzo de 2009

La new age y la madre que la parió

Los tiempos cambian, y las pseudociencias evolucionan con ellos. La charlatanería y los curanderos tradicionales están de capa caída, siendo poco a poco desplazados por un nuevo tipo de tomadura de pelo: la charlatanería 'new age'.
El ocultismo y el pseudomisticismo barato se reinventan a sí mismos. Los casos de OVNIs cada vez son más esporádicos y ya no son comentados tanto por los medios. Hasta el programa de Iker Jiménez se ha pasado a la investigación de crímenes históricos y desapariciones misteriosas. Ahora lo que mola son las pseudoterapias de cualquier clase.
Hay una serie de reglas para convertirse en un gurú de la pseudopsicología 'new age'. Si las sigues a rajatabla verás como tu fama y, sobre todo, tu fortuna, se multiplican en poco tiempo:
1. No estudies psicología. Mejor aún, no estudies nada de nada y di que has ido adquiriendo conocimientos en tu incansable búsqueda de la verdad fuera de los circuitos oficiales.La verdad está ahí fuera, y si te la transmiten unos chamanes yanomamis en pleno alucine de ayahuasca, mejor. 
2. Declárate seguidor de alguna corriente psicoterápica, pero eso sí, tiene que tener un nombre muy rimbombante. Tienes mucho donde escoger: Programación neuroligûística o PNL, constelaciones familiares, bioenergética, rebirthing, hipnosis regresiva, risoterapia, o el colmo de la sofisticación: vegetoterapia caracteroanalítica (toma ya!!)
3. Escojas la terapia que escojas, asegúrate de que no se enseñe en ninguna universidad ni sea apoyada o reconocida por algún organismo científico. Esto sería fatal para tu reputación como terapeuta. Debes decir que la terapia que practicas ha sido "ninguneada" por la ciencia oficial porque tiene un enfoque más amplio y el método científico es demasiado estrecho de miras. 
4. Léete todos los libros del gurú fundador de la terapia de marras (todas tienen uno) y cítalo con frecuencia como si sus opiniones estuvieran demostradas y fueran incontestables. No importa que el gurú en cuestión no haya podido demostrar ninguna de sus afirmaciones, tú no buscas clientes, buscas creyentes.
5. Únete al primer movimiento antiglobalización que encuentres. Hazte vegetariano, macrobiótico o en su defecto un fan de la alimentación biológica. Con el pastón que vas a ganar podrás permitirte pagar 10 euros por un kilo de tomates biológicos. Por supuesto debes asegurarte de que tus intereses en esos campos son conocidos por tus clientes.
6. Cuando la gente te confunda con un psicólogo licenciado y con título, no les saques de su error. Simplemente deja que lo sigan creyendo por el sencillo método de no afirmar nada, pero tampoco negarlo. Simplemente, cambia de tema. Eso sí, hazte llamar "terapeuta".
7. Puedes ser terapeuta sin haber tratado a un paciente en tu vida. Es más cómodo y menos arriesgado dedicarte a dar conferencias, cursos y seminarios sobre la terapia que practicarla. 
8. Imprescindible: Tu terapia es global, trata cuerpo y mente en su conjunto y sirve para todo, desde solucionar un problema de pareja hasta curar el sida. Sobre todo destaca su valor en la resolución de conflictos, aunque no seas capaz de resolver ninguno seguro que hay gente que te escucha. 
9. Energías, inconsciente colectivo, conciencia colectiva, crecimiento personal, desarrollo emocional, arquetipos, felicidad, amor, perdón, paz interior... todas estas palabras clave deben repetirse constantemente en tu discurso.
10. No pretendas que lo que dices sea lógico ni, por supuesto que esté probado. ¿Que eres homosexual? Eso es por culpa de que tu madre tuvo un aborto de lo que iba a ser una niña, y la energía de esa niña no nacida permanece en la familia y acabas adoptando un rol femenino. ¿Que no encuentras pareja? Eso es porque alguna vida anterior está interfiriendo en tus emociones. ¿Que te ha dado un infarto? Eso es porque amas y no eres correspondido en la misma manera. Cuanto más delirante sea la explicación para los problemas, más adeptos conseguirás.
11. Monta todo un merchandising de libros, conferencias, seminarios, congresos, cursos técnicos, aplicaciones de tu terapia al mundo de la empresa... Es más barato que los amuletos y los aparatos energizadores, que ya no se llevan nada.
12. Si alguien te pide pruebas, hazte la víctima: El sistema de la ciencia oficial está dominado por las multinacionales farmacéuticas que prefieren que la gente compre Prozac a que haya terapias curativas como las que tú propones. Recuerda, no eres un charlatán, eres una víctima del sistema. Aun así, cita supuestos casos reales, acaecidos en otros países y publicados por otros gurús de la misma corriente que tú. Cita mucho a Freud y a Jung. Entremezcla en tus argumentos investigaciones científicas reales con conocimientos milenarios y filosofía oriental.  Por último, si te siguen pidiendo pruebas, haz una demostración de diginidad ofendida, di que eres un profesional y no tienes por qúe pasar por esto y lárgate antes de que se te vea el plumero. 
Si sigues estos consejos y sales a la caza del incauto (= personas perdidas, frustradas o descontentas con su vida, deprimidas, enfermas -en ese caso mejor con enfermedades incurables, si luego se muere dices que "no llegó a creérselo" y listo- y en general personas desencantadas de la religión pero que siguen buscando un sentido trascendente a su vida) verás como en un par de años te estás riendo de la crisis a carcajada limpia. Y de paso, de tus clientes.

miércoles, 11 de marzo de 2009

No hay atajos.

Tanto en lo profesional como en lo personal, todos buscamos atajos. Forma parte de nuestra cultura. La sociedad competitiva y esquizofrénica en la que vivimos nos ha educado para conseguir objetivos rápidamente y si no desecharlos y marcarnos objetivos nuevos. No importa el año que viene o el siguiente, lo que queremos lo queremos ahora. Toda la publicidad se aprovecha de esta necesidad, es más. su objetivo es crearnos necesidades nuevas.
No es de extrañar que, al calor de todo esto, los vendedores de sueños estén tan de moda. Disfrazados con metodología pseudocientífica a veces, o como técnicas ancestrales, han surgido cientos de "técnicas" y "metodologías" que bajo el eufemismo del "crecimiento personal", la "estrategia empresarial" o incluso la "gestión del conocimiento" nos ofrecen todo un abanico de posibilidades que nos prometen llevarnos a alcanzar nuestros objetivos, tanto a nivel personal como empresarial.
No tengo nada en contra del yoga, el tai-chi, el feng shui, la planificación estratégica, la gestión del conocimiento o cualquier otro de estos métodos. Lo que me da miedo es el uso que pretendemos hacer de ellos. 
Hay personas que sinceramente se han creído que por hacer algo de esto son mejores personas. Conozco gente que debe tener, según ellos, una vida interior fantástica, pero que en el resto de aspectos de su vida no se nota en absoluto. Han puesto a su experiencia interior por encima de sus experiencias físicas cotidianas, probablamente porque éstas no les gustan en absoluto. Creen que replegándose dentro de uno mismo encontrarán la manera de evadirse de lo que no les gusta o, lo que es peor, que a través de experiencias interiores van a mejorar su vida. 
A mí me suena pseudoreligioso, pero a religión mal entendida. Del mismo modo que se vio que no bastaba con rezar a Dios para conseguir objetivos en la vida ("A Dios rogando y con el mazo dando"), mucha gente acaba dándose cuenta que los problemas en la vida se resuelven, además de preparándose interiormente, afrontándolos.
A nivel empresarial es peor la cosa. No es que no se afronten los problemas, pero se ha extendido una especie de "new age" empresarial, pregonador del buen rollito como solución a todos los problemas, que pretende que los trabajadores no sólo vayan contentos a trabajar sino que se identifiquen con su empresa y se sientan orgullosos de ella. No diré que eso no sea posible, pues hay un puñado de empresas que lo han conseguido. Muchas som empresas familiares con varias generaciones en las que se ha establecido una cultura tradicional de "familia" con los trabajadores. Algo muy duro y que necesita de muchos años para desarrollarse. Algunas otras lo han conseguido creyéndose de verdad que las personas importan y creyéndose de verdad que las ideas de cualquier empleado son tan buenas como las de un directivo, caso, por ejemplo, de Google. 
Puesto que si queremos tener unos trabajadores implicados no podemos esperan cincuenta años, no nos queda más remedio que imitar a Google. Pero claro, lo hacemos mal. Como en la mayoría de los casos, los que tienen el poder, la "casta" dominante no cede posiciones por las buenas. ¿Admitir que una persona sin varios masters y títulos rimbombantes puede tener ideas tan buenas como uno de los alambicados directivos? ¿Creer que la experiencia del día a día es tanto a más valiosa que la sesuda planificación en los despachos? Ni de coña. Pero como algo hay que hacer, nos apuntamos al new age empresarial, ponemos en marcha acciones de responsabilidad social corporativa, redecoramos la oficina para que parezca una discoteca chill-out... pero no nos creemos nada de ello. Lo hacemos "para tener a la gente contenta", pero no tocamos un pelo sus condiciones laborales para que sus empleos sean menos precarios o sus salarios más justos. Queremos que asuman responsabilidades y nos quejamos de que no quieran hacerlo, pero no estamos dispuestos a compartir los beneficios. Ahora en época de crisis les pedimos un esfuerzo salarial y les regateamos el sueldo, pero nosotros no variamos un ápice nuestro estilo de vida. 
Es decir, que las empresas pregonan valores que sus directivos no cumplen, y mientras eso sea así, ya pueden poner aromateriapia en la oficina o presentar rimbombantes planes estratégicos, seguirán sin tener credibilidad.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los "científicos" disidentes

La pseudociencia ataca incluso dentro de la propia comunidad científica. Siempre que se hace un descubrimiento importante, hay alguien dentro de la comunidad científica que, utilizando la vieja falacia lógica del argumento de autoridad (Lo que yo digo es verdad porque soy una autoridad en la materia y sé mucho de esto) saltan a los medios de comunicación afirmando que existe algún tipo de conspiración a escala planetaria por la que los malvados científicos "oficiales" quieren engañarnos a todos.
¿Hay conspiraciones o no? Yo creo que sí, pero muchas menos de las que nos quieren hacer creer que hay. Creo que las películas de espías en las que se nos presenta una CIA todopoderosa que nos controla a todos y que dispone de tecnologías ultrasecretas, o esas otras en las que malvados científicos ocultan sus descubrimientos para controlar el mundo no son más que eso, películas, pero veo que existe una peligrosa tendencia a creerse lo que se afirma en esas pelis. Quizá porque los efectos especiales han alcanzado tal nivel de desarrollo que es fácil creerse lo increíble. Si hay que buscar consipraciones, busquémoslas en lo económico, en el tráfico de drogas, en la corrupción política y la especulación.
Baste como ejemplo la actuación de los todopoderosos Estados Unidos en las dos últimas guerras en las que se metió:  Vietnam e Irak. En ambos casos la presencia de miles de soldados y de lo más avanzado en armamento no ha sido suficiente para ganar esas guerras, hasta el punto de tener que pactar una salida humillante en Vietnam y estar a punto de hacer lo mismo en Irak, incluso después de arrasar ambos países no han logrado hacerse con el control completo de la situación. Y no digamos si hablamos de Bin Laden: la todopoderosa tecnología americana no ha sido capaz de dar con un tío rodeado de un grupo de guerrilleros escondidos en unas montañas que conocen como la palma de su mano. Claro, los conspiranoicos dirán que en realidad Bin Laden es un agente de la CIA y que todo el tema del 11-S es una patraña montada por la CIA para imponer un sistema de control de la sociedad más estricto. Pero se olvidan de que, en ese caso, el sistema no ha funcionado. Además, ¿alguien se cree que los agentes de la CIA no son seres humanos? Si realmente estuvieran detrás del 11-S, ¿cuántos agentes habrían participado en el operativo? ¿cientos? ¿miles? ¿y NINGUNO de ellos estuvo tentado de avisar a sus conocidos o familiares en Nueva York?...
Sin embargo, creo que hay dos ejemplos mucho más sangrantes, y me atrevo a afirmar que potencialmente criminales: La negación del cambio climático (abanderada por nuestro ex-líder supremo Aznar) y la afirmación por parte de algunos científicos de que el VIH no existe, y si existe, no es la causa del sida.
A esta gente las pruebas le dan igual. Que en ambos casos haya un consenso prácticamente unánime en la comunidad científica sólo les sirve para presentarse como "víctimas del sistema", y conseguir aún más notoriedad y, por supuesto, dinero. Escribir libros diciendo que el sida no existe es una lucrativa fuente de ingresos, así como ser invitados a programas de televisión, debates y conferencias....En definitiva, que es una forma de encontrar el éxito y el reconocimiento social que no han sido capaces de encontrar por la vía del trabajo y el esfuerzo.
Tanto el cambio climático como la pandemia del sida han sido reconocidos por la ONU y la comunidad científica como dos hechos potencialmente catastróficos en un futuro no lejano. Ambos tienen su origen en el grado de desarrollo de nuestra sociedad. En el caso del cambio climático, debido al dramático incremento de las emisiones de CO2 procedentes de la actividad industrial, el transporte y la generación de energía, y en el caso del sida debido a la globalización, la facilidad para viajar y la pobreza en la que hemos sumido al continente africano, origen de la enfermedad a principios del siglo XX.
En el caso de los negacionistas del cambio climático su interés está claro: las grandes empresas generadoras de CO2 están muy interesadas en que esas opiniones se difundan para seguir generándolo tranquilamente. El caso del sida es muy diferente y, quizá por mi implicación personal en ello, más indignante. Los apóstoles del negacionismo del VIH sólo buscan su beneficio económico personal, aun a costa del sufrimiento y la muerte de la gente con VIH que, fiándose de sus teorías, decida abandonar los tratamientos.
El VIH es el más conocido, investigado, fotografiado y analizado de todos los virus. Sabemos mucho sobre él, aunque todavía, después de 30 años, no sabemos lo suficiente como para acabar con él. Disponemos de tratamientos que permiten ralentizar el avance de la infección y tenemos fundadas esperanzas de que esos tratamientos serán aún más eficaces en el futuro. Hay cientos de grupos de investigación, financiados por laboratorios farmacéuticos pero también por gobiernos y ONGs, trabajando duramente para encontrar un remedio. Hemos conseguido que la mayoría de gente infectada en el primer mundo (otro día hablaré de África y el comportamiento pseudocriminal de los laboratorios farmacéuticos) no se muera de sida, al menos en los 20 años que hace que existen tratamientos. Las evidencias son abrumadoras, pero hay dos corrientes negacionistas muy activas.
Una de ellas, liderada por el "grupo de Perth" (un grupo de médicos de un hospital australiano), niega la existencia misma del virus. ¿Que los test son capaces de identificarlo? Entonces los test están equivocados. ¿Que hay fotografías? O están trucadas o lo que muestran no es el VIH. ¿Que podemos identificar el ARN vírico en la sangre? Sí, pero ese ARN lo tenemos todos en nuestras células y es inocuo...
La otra corriente sí acepta la existencia del VIH, pero niega que sea la causa del sida.
En ambos casos, según ellos, la causa principal del sida sería el estrés oxidativo que sufren las células por culpa de la ansiedad, el estrés, el consumo de drogas, la mala alimentación o, incluso, los propios tratamientos antirretrovirales.
Sin embargo, todavía no he visto que esos grupos de "investigadores" hayan presentado ni un sólo caso de curación o de ralentización de la enfermedad tomando, por ejemplo, antioxidantes. Los pocos estudios que han presentado son sesgados y basados en teorías obsoletas que ya no están vigentes. No voy a entrar en complejas descripciones de biología molecular (internet está lleno de recursos para los interesados en el tema), pero muchos de los argumentos se desmontan por pura lógica. Vaya un ejemplo de muestra:
El grupo de Perth (formado por médicos sin especialización en inmunología y liderados por una experta en física médica -los que investigan en radioterapia-), afirma que el ARN que identificamos como vírico está en realidad integrado en el ARN celular de un porcentaje de la población. dicho ARN estaría allí procedente de infecciones pasadas de virus inocuos que han acabado integrándose en el ADN celular. Dichos genes serían transcritos en moléculas de ARN sin actividad pero que pueden ser detectadas a través de los test de VIH, dando la impresión de que hay un virus donde no lo hay. 
Es cierto que una buena parte del ADN "basura" que contienen nuestras células podría provenir de infecciones víricas de nuestros antepasados, y así se reconoce en numerosos estudios. Sin embargo, si la vía por la que ese ADN (y su correspondiente copia en ARN) está presente en nuestras células es la herencia...¿cómo explicar la seroconversión? ¿cómo se explica que yo me hiciera una prueba de VIH hace 10 años y diera negativo, me hiciera otra dos años más tarde y volviera a dar negativo, y en la fatídica prueba de hace 5 años sí diera positivo, y sigue dando positivo desde entonces? Si en realidad lo que se detecta son fragmentos de código genético viríco integrados en mi ADN, debería estar ahí desde que nací, cosa que no ha sucedido....
Las teorías disidentes sobre el VIH han dado alas a charlatanes de todo tipo que afirman que el sida se puede curar con dieta y todo tipo de teorías pseudocientíficas. El problema es que la ansiedad que te genera el saber que eres VIH+ puede dar pie a que mucha gente se eche en brazos de esos charlatanes que afirman tener el milagro que nadie tiene. Por no decir nada de gobiernos africanos que, como el caso de Sudáfrica, abrazaron esa teoría por puro interés económico: Si el VIH no existe, ¿por qué íbamos a financiar tratamientos? Que la gente coma sano, tome muchas frutas tropicales y haga ejercicio.
Me pregunto si estos señores "investigadores" se han parado a pensar en las muertes que puede causar la difusión contra toda lógica de sus teorías y su mensaje "redentor". Me pregunto cómo de sucias sentirán sus conciencias. Me pregunto por qué no nos dejan en paz. La infección por VIH supone el desafío vital más importante en las vidas de los que lo sufrimos, y desde luego no estamos para jueguecitos absurdos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Economía y psicología de masas

"la inteligencia de un colectivo de personas es igual a la inteligencia del más tonto dividida por el número de personas que lo componen" (Terry Pratchett)
Hay una profesión que considero equparable en un 100% a una pseudociencia: la de analista bursátil y/o gurú económico. No deja de ser parádojico que, mientras criticamos a los adivinos que usan bolas de cristal, a los astrólogos, videntes, etc, respetemos las opiniones de 'expertos' que pretenden adivinar lo que va a pasar en la economía o, peor aún, si la bolsa va a subir o no.
La actual crisis económica no la había previsto nadie. Bueno, ahora todo el mundo dice que sí, que la habían previsto, que llevaban tiempo avisando, que se veía venir, pero la verdad es que NADIE, ni el FMI, ni la prensa económica, ni los analistas bursátiles, NADIE había previsto cuándo se iba a iniciar la crisis ni la profundidad que iba a alcanzar. De hecho, hace 4 o 5 meses todavía se podían escuchar y leer opiniones de los expertos diciendo que la crisis duraría "hasta finales de 2009 o menos" y que "lo peor ya ha pasado", y cuando dicen que la bolsa ha tocado fondo, va y se desploma todavía más, cuando nos dicen que la crisis financiera está controlada, empiezan a descalabrarse bancos. El resultado: cuando le preguntan a alguno de los gurús económicos qué es lo que va a pasar, se andan por las ramas o, simplemente, no se atreven a dar una opinión. 
Pero vamos a ver, ¿acaso la economía no es una ciencia? Si podemos predecir el tiempo que hará con varios días de antelación (y eso supone tener en cuenta cientos, si no miles de variables), ¿por qué no podemos predecir con una mínima antelación el comportamiento de la economía? Hay dos palabras que se usan mucho estos días y que creo que son la clave: confianza y pánico.
La economía de mercado en la que vivimos es un juego de confianzas y riesgos. Es lo mismo que decir que es un juego de mentiras y medias verdades. ¿Cómo puedo confiar en una empresa que no conozco para venderle algo y que se endeude conmigo? Porque hay agencias y organismos 'imparciales' que me garantizan que el cliente es de fiar. Pero claro, el cliente puede mentir, o la agencia puede mentir, o el cliente se puede poner de acuerdo con la agencia para mentir los dos y sacar tajada. Todo vale con tal de aumentar la rentabilidad. ¿Y por qué esa obsesión por aumentar la rentabilidad? Porque los sueldos astronómicos de los directivos dependen directamente de dicho aumento. Es decir: si la empresa no gana más que el año pasado, no hay bonus y adiós a las vacaciones en las islas Caimán o al audi Q7 de mis sueños.
Es decir, que tenemos que confiar en que no nos mienten quienes han demostrado que su profesión es mentir. Si su empresa va muy bien, hay que hacer que parezca que todavía va mejor, y si va mal, hay que mentir para que parezca que va bien. Ahora que se ha descubierto el pastel, se tiene que montar una mentira nueva: la "refundación del capitalismo". ¿Refundación? Sólo sería creíble dicha refundación si la primera medida que se toma es poner de patitas en la calle sin un euro de indemnización a los especuladores que están al frente de las empresas que nos han llevado a esto. Esta crisis tiene nombres y apellidos, responsables y culpables del engaño en el que nos han hecho vivir. ¡Cómprate una casa, endéudate, no seas tonto!, nos decían. ¡Compra, que es negocio! ¡Si te va mal la vendes por el doble de lo que costó y te sacas una pasta! ¡Y además, cómprate un coche, los muebles, vete al Caribe con tu churri, gasta, consume, que España va bien! Ahora que los vapores alucinógenos se disipan, nos encontramos con la cruda realidad. Y son los que nos decían esto, los que se han echado en brazos de papá Estado (es decir, de todos nosotros y nuestros impuestos) los que ahora van a hacer acto de penitencia y van a prometer ser buenos chicos a partir de ahora.... ¿A quién quieren engañar?
La otra palabra es el pánico. Predecir el comportamiento de la bolsa se ha demostrado más difícil que predecir el comportamiento individual de cada una de las gallinas de un corral cuando entra en acción un lobo. Y sin embargo, siguen existiendo las empresas especializadas en bolsa. Otro engaño. Creo que si le preguntamos a Rappel (que ha demostrado tener las mismas dotes predictivas que un ladrillo) y a un analista de Bolsa cómo se va a comportar una cesta de valores en los próximos, pongamos 5 días, probablemente Rappel acierte tanto como el analista. Sin embargo hay una apariencia científica en los razonamientos del susodicho analista. Nos habla de los beneficios esperables de las empresas, de sus inversiones, de su posición en el mercado, de las tendencias de la economía... ¿entonces por qué han fallado estrepitosamente?
Muy sencillo. Hay un elemento impredecible, que deja todas esas sólidas previsiones con la misma consistencia que la gelatina de fresa: el pánico. Al final, detras de las inversiones hay inversores, y el comportamiento de los inversores se reduce a "donde va la gente, va Vicente". No hay diferencias entre el comportamiento de los inversores y el comportamiento de un grupo de personas en la calle. Por ejemplo: Si vemos que de repente todo el mundo echa a correr, no nos paramos a pregntar por qué, ya que suponemos que debe haber una buena razón para ello, y nosotros también corremos "por si acaso".... Es jodido que estemos en una crisis "por si acaso" y causada por la mentira reiterada y compulsiva. 

jueves, 23 de octubre de 2008

Ciencia vs espiritualidad: Una falsa dicotomía

A pesar de ser un firme defensor del pensamiento crítico, existe una corriente cada vez más extendida en los círculos escépticos que parece negar la realidad espiritual. El espíritu, lo inmaterial, no existe más que en la mente y la imaginación, y por tanto se equipara a una "superstición" más.
He leído muchos escritos escépticos dedicados a ese tema, a la negación del misticismo y la existencia misma de la trascendencia, y por extensión, de Dios.
No soy creyente (ni en la fe católica ni en ninguna otra), precisamente porque carezco de la fe suficiente para experimentar la "iluminación" de la que hablan los místicos. Pero lo cortés no quita lo valiente, y que no crea en algo no significa que niegue  la existencia de una vertiente espiritual en los seres humanos. 
Siempre me ha precido fascinante la mística desde el punto de vista filosófico. Defiendo la filosofía como fuente de conocimiento más allá de lo puramente tangible, y creo que hay muchos elementos interesantes en la mística de diversas religiones, algunos de ellos elementos asombrosamente modernos.
No soy un estudioso del tema, pero encuentro fascinante la mística asociada con la cábala judía, por ejemplo, especialmente la contenida en el Sepher Yezirah y el Zohar. En pocas palabras, esta corriente del judaísmo, con gran desarrollo en la Edad Media, intepreta los textos bíblicos, especialmente la Torá (los cinco primeros libros del Antiguo Testamento cristiano) en clave simbólica y no literal. Para los estudiosos del Zohar, Dios y el hombre tienen una relación profunda y se influyen el uno al otro. Los místicos cabalistas afirman que el cuerpo de Dios, representado en el árbol de las sefirot, tiene un componente femenino y un componente sexual, además de otros, y que las acciones humanas negativas rompen el equilibrio entre los diferentes componentes del cuerpo divino. Es decir, que Dios se ve afectado por los actos humanos. De ahí surgen conclusiones "religiosas" sobre normas de conducta y búsqueda de la santidad, algo que ya me interesa bastante menos, pero hay ideas muy interesantes. Ahí van algunas:
- El Diluvio Universal, no es un hecho del pasado, sino que está sucediendo en este momento, y si no nos damos cuenta es porque en realidad nos estamos "ahogando". Un bonito simbolismo.
-No fue Dios el que expulsó a Adán y Eva del paraíso, sino que fueron ellos los que expulsaron a Dios al caer en el mal. Es decir, el paraíso terrenal es el mundo en el que vivimos, eso si corrompido por la maldad de los hombres. 
Hay otros muchos temas,  pero creo que requieren demasiado tiempo para explicarlos y yo no he llegado a comprenderlos del todo. Pero me gusta la idea de ese Dios en relación directa con el hombre y afectado o "desequilibrado" por las malas acciones.
Además, esta mística influyó mucho en la filosofía moderna, desde Ramón Llull a Newton o Leibniz, algunos de los padres del pensamiento científico moderno.
Me preocupa el progresivo divorcio entre filosofía y ciencia. En su origen, fueron una misma cosa, y los científicos del siglo XVI y XVII, los "padres" del método científico actual, eran también filósofos. Tenían ambas vertientes, y para ellos la ciencia es la consecuencia natural de la filosofía, sobre todo de la epistemología o filosofía del conocimiento. La búsqueda de la verdad más allá de los dogmas de fe, el interés por explorar los límites del conocimiento, el querer saber qué es lo que podemos conocer con el intelecto, dieron lugar al desarrollo de la metodología científica moderna, y esto parece que ha sido olvidado por muchos científicos. 
Sin ir más lejos, la física de partículas, el conocimiento de la estructura íntima de la materia, es una disciplina "fronteriza" con la filosofía e incluso, por qué no, con la mística. Quizá se  deba a que en las tecnificadas universidades de hoy casi no hay profesores que enseñen filosofía de la ciencia a los alumnos de carreras científicas, algo que debería ser materia troncal en todos estos estudios y que ha sido marginado por no ser un conocimiento aplicado. 
Así nos encontramos con una visión utilitaria de la ciencia, que prima sobre todo las investigaciones aplicadas con resultados rápidos y aplicables inmediatamente y margina a la ciencia básica. A su vez, los científicos que hacen ciencia básica no hacen el esfuerzo didáctico que deberían, no transmiten la fascinación por el conocimiento fundamental como el motor de todo el conocimiento científico aplicado. Los gobiernos ya no invierten en ciencia, sino en I+D+i, olvidando que la una es imposible sin la otra, del mismo modo que un edificio no se sostiene sin cimientos.
Resultado: la ciencia se ve como algo contrapuesto a la espiritualidad, tanto por los defensores a ultranza del conocimiento científico como único posible (como si el conocimiento filosófico no lo fuera), como por los defensores de la espiritualidad mal entendida que ven a la ciencia como un enemigo. Y eso es caldo de cultivo para el engaño, para el misticismo sin fundamento, para la filosofía "new age" que toma sólo lo que le interesa de las religiones y del misticismo en un cóctel poco coherente y sin fundamentos claros. 
Entiendo que a un científico le rechinen los dientes cuando oyen cosas como "el poder curativo de los cristales" o las técnicas de "sanación". Pero en lugar de hacer un esfuerzo por llevar a estas personas a las fuentes del conocimiento, por mostrarles el camino que ha llevado al conocimiento a ser lo que hoy es, la postura de la ciencia es muchas veces despreciativa y ofensiva hacia las personas que profesan esas creencias. Lo cual a su vez redunda en que esas personas se sientan agredidas y se aparten todavía más del conocimiento racional para echarse en brazos de filosofías que, muchas veces, son simplemente charlatanería barata.
Y es que a veces, aún hoy, el sueño de la razón sigue produciendo monstruos.

jueves, 9 de octubre de 2008

Acerca del pensamiento crítico

La Historia es cíclica. A cada etapa de paz le sucede una de guerras, a cada tiempo de prosperidad le sucede uno de convulsiones y oscuridad, y así sucesivamente...
¿Hacia dónde nos encaminamos? ¿Es coherente pensar que puede volver un 'periodo oscuro' en la era de la sociedad de la información y la globalización?
Creo que hay señales de alarma de que algo asi puede llegar a ocurrir. Una de ellas es el progresivo arrinconamiento del pensamiento crítico y metodológico en beneficio del pensamiento "mágico" y fabulador. Basta con creer en algo para que ese "algo" (sean OVNIs, fantasmas, seres extradimensionales...) se convierta en una verdad intocable y cualquier intento por abordarlo desde una perspectiva crítica y racional (enumerando hipótesis y viendo si la observación las confirma o las descarta) se convierte en un "ataque intolerable" de la ciencia llamada "oficial".
La arqueología nos enseña que el hombre, prácticamente desde que ha tenido conciencia de sí mismo, ha sentido el vértigo ante la muerte y la necesidad de consuelo espiritual ante la misma, de trascendencia más allá. La sucesión de hechos en apariencia inexplicables (el día y la noche, el movimiento de las estrellas, los fenómenos atmosféricos, etc) hizo que se empezaran a atribuir las causas de esos fenómenos a "entidades superiores", que con el tiempo dieron lugar a los dioses. Y con ellos llegó la magia. Los dioses no sólo eran los creadores o los responsables del movimiento del mundo, sino que interactuaban con el ser humano, respondiendo a sus plegarias y otorgándoles favores y peticiones.
Pero la era de tecnología y conocimiento en la que vivimos ha ido arrinconando cada vez más a los dioses y la magia. Cosas que hace uno o dos siglos sólo podían explicarse por la intervención sobrenatural son hoy perfectamente explicables a la luz del conocimiento científico. Estamos llegando a un grado de conocimiento íntimo de la estructura misma de la materia, sabemos cómo funciona la vida a grandes rasgos y podemos curar enfermedades que hace sólo 100 años mataban a todos los que las padecían.
¿Significa eso que no queda sitio para las religiones? Rotundamente no, por supuesto que queda sitio, pero es en el apartado espiritual, ético, moral y de desarrollo personal donde las religiones, la metafísica y la trascendencia juegan su papel.
El problema es que la necesidad de creer en lo sobrenatural es muy fuerte y muy arraigada en el ser humano, y cuando la religión clásica ha dejado de ser creíble (dado su empecinamiento en aferrarse a dogmas y leyes concebidas hace muchos cientos o miles de años), nuevos "dioses" hn venido a sustituir a los antiguos. Cada vez son más los creyentes en pseudorreligiones, sectas y creencias como los extraterrestres, que han venido a colmar las expectativas de trascendencia no satisfechas. Puesto que vivimos en una era tecnológica, los nuevos dioses son tambien tecnológicos, seres superiores que dominan tecnologías muy avanzadas pero que están aquí para cumplir el papel de siempre: velar por el ser humano, cuidar de nosotros, instruirnos o "intervenir" para evitar que el ser humano se autodestruya. La nueva religión es una mezcla de ecologismo (desde mi punto de vista mal interpretado), tecnología, aviso del "fin de los tiempos" o del "primer contacto"... y, como todas las religiones, tiene sus sacerdotes canalizadores del mensaje divino: aquellos a los que los dioses (o los extraterrestres en este caso) hablan directamente.
Los medios de comunicación colaboran activamente a difundir estas nuevas creencias, carentes muchas veces del más mínimo espíritu crítico o escepticismo hacia los contenidos que difunden. Son mayoría los ciudadanos de países occidentales que creen que los OVNIs son artefactos extraterrestes que nos visitan, nos vigilan o incluso nos supervisan. La atracción por el misterio, por lo oculto, por los conocimientos arcanos se hace más poderosa cada vez...
Tomemos como ejemplo el LHC, el nuevo acelerador de partículas del CERN que sustituye al antiguo LEP, en ambos casos las máquinas más potentes jamás construidas. Su puesta en marcha el mes pasado desató una oleada de "miedo al fin del mundo", en este caso porque se dijo que podría llegar a crear un agujero negro artificial que devorara el planeta. Los medios dieron pábulo a las protestas, en muchos casos sin contrastarlas con las opiniones de expertos, alimentando el espectáculo.
¿Y los científicos? ¿Por qué no reaccionan? Muy sencillo: los científicos son cada vez más técnicos y menos didácticos. El CERN, la mayor fábrica europea de ciencia, de donde han surgido desde Internet (que se inventó allí) hasta los escáneres de emisión de positrones (PET) o los aceleradores lineales que se usan en los hospitales para diagnosticar y curar muchos tipos de cáncer y otras enfermedades, es una institución desconocida para la mayor parte de los europeos. El que debería ser el buque insignia de nuestra ciencia y orgullo de todos (puesto que todos lo pagamos con nuestros impuestos) realiza tímidas acciones didácticas. Lo mismo sucede con otros muchos centros de investigación en el mundo. Encerrados en sí mismos, alejados de la sociedad, sintiéndose agredidos por los nuevos apóstoles de la pseudociencia, su reacción no ha sido la que cabría esperar: información máxima, esfuerzo por explicar lo que hacen (ya, la física cuántica es muy complicada, pero no imposible de explicar). Para colmo, muchas asociaciones de escépticos caen en el insulto fácil hacia las creencias de millones de personas, calificándolas de "estupideces", "timos", "tonterías"... No es así como se rebate una afrimación errónea, sino explicando cuál es la línea de pensamiento y el método científico utilizado para descubrir, si no la verdad, al menos un atisbo de ella.
Me considero más crítico que escéptico. En palabras de un investigador (cuyo nombre no recuerdo), "hay que tener la mente abierta, pero no tan abierta como para que se te caiga el cerebro".
Mientras tanto, la involución en el pensamiento, la ausencia de crítica, las "verdades esenciales", cada vez están más presentes en todos los ámbitos, desde la publicidad a la política y, por supuesto, la religión. Monseñor Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal, decía ayer en relación a Educación para la Ciudadanía que el principal problema que tiene la iglesia con esa asignatura es que no pretende enseñarle a los niños que hay una única verdad. Toma ya. Sin despeinarse.
Recomiendo encarecidamente la lectura de la obra del facellido Carl Sagan "El mundo y sus demonios: La ciencia como una luz en la oscuridad", dedicada al análisis crítico de las pseudociencias pero, sobre todo, a enseñar cómo se desarrolla el pensamiento crítico y cómo funciona la ciencia. Para mí, una de las obras más clarificadoras que conozco.